I tu de qui eres? XVIII: ESCANDELL

Acabados los litigios tras la muerte sin descendencia de Joan Maça El Legitimitat en 1547, el señor de Novelda será Juan Maça de Liçana llamado el de Callosa, pues es allí donde residía y tenía sus principales propiedades. Juan Maça el de Callosa fue señor de Novelda, Moixent y el castillo de La Mola de 1570 hasta su fallecimiento en 1600, cuando le sucedió su hija Isabel Maça de Liçana.


Fue por entonces, siendo Joan Maça señor de Novelda, cuando llegaron los hermanos Abad, Cosme y Geroni, procedentes de Alcoy y pertenecientes a una familia bien conectada con la iglesia. Cosme Abad fue nombrado gobernador de Novelda y de todos los estados de los Maça en 1574, como vimos en el capítulo de su apellido.


Se trata de un hecho resaltable porque con los hermanos Abad llegarán nuevos vecinos directamente relacionados con ellos. El primero fue Damià Cantó, que se casó con Lleonor Abad y que, desde Penáguila, vendría para supervisar la construcción de la iglesia de San Pedro, construcción que había comenzado en 1555 y que, al parecer, avanzaba muy despacio.


Otro de ellos fue Nicolau Escandell, quien en 1580 se casa en Novelda con Ángela Abad. No sabemos de donde procedía Nicolau, ni conocemos la relación exacta de Ángela con los hermanos Abad, pero el hecho de que la mujer de Cosme también se llamara Ángela nos permita suponer que la mujer de Nicolau era familiar del gobernador de Novelda.


Nicolau Escandell es el primer Escandell que llega a Novelda, y de él descienden todos los apellidos Escandell que hay en la localidad. Nicolau Escandell y Ángela Abad tendrán tres hijos; Pedro (1585), Juseph (1591) y Miquel (1594), con lo que Pedro Escandell i Abat es el primer Escadell que nace en Novelda.


Pedro Escandell se casará en San Pedro con Esperança Pérez, en 1610. Esperanza Pérez es hermana de Melchor y Vicente Pérez, aquella familia, probablemente de herreros, que sobre el año 1600 dejó Moixent para venir a Novelda y de la cual descienden la mayoría de los Pérez de la ciudad.


El hermano de Pedro, Juseph Escandell, se casará en 1614 con Mariana Roguer, de la que sabemos que era criada de los señores de Novelda, lo que vuelve a sugerir una estrecha relación de los Escandell con los Abad.


Pedro y Juseph Escandell, por tanto, se casan tras la expulsión de los moriscos (1609), y lo hacen en una iglesia de San Pedro que ya está totalmente acabada, incluido su campanario (1607). Nos consta, además, que por esas fechas se está construyendo el retablo del altar la iglesia. El retablo fue encargado al escultor de Villena Antonio Torreblanca, y para su construcción se consignó la cantidad de 475 libras. Este retablo estaba dedicado a San Pedro y no es el que vemos actualmente, pues fue reemplazado en el siglo XIX por el que vemos ahora, dedicado a Santa María Magdalena.


En cuanto a la música, no tenemos noticias hasta 1645, cuando sabemos que la iglesia disponía de un órgano para la liturgia. Se trataba de un instrumento móvil, mientras que el magnífico órgano que hoy podemos admirar no empezó a construirse hasta 1731, cuando Jospeh Rico es contratado como organista. El órgano sufrió varias modificaciones, hasta que en 1771 quedó prácticamente acabado tal y como hoy lo vemos.


La música que debió oírse por aquellos tiempos en la iglesia ha sufrido, como casi todo, una importante transformación durante el siglo XVI, pues es precisamente en esos momentos, cuando Pedro y Juseph se casan, cuando está apareciendo la música barroca, con lo que se está creando el sustrato de una gran revolución musical.


En efecto, la música del siglo XVI se ha caracterizado por su textura polifónica, es decir, aquella en la que suenan múltiples voces melódicas que pueden ser independientes o imitativas.


El más famoso representante de esa música es un organista burgalés que quedó ciego de niño, algo que no le impidió realizar una extraordinaria carrera musical. Se trata de Antonio de Cabezón (1510-1566), que ya en 1526 pertenece a la capilla de Isabel de Portugal, que ese año se casaría con el emperador Carlos V (y del que fue su única esposa). Más tarde, Cabezón trabajará al servicio del emperador (1538), momento en el que transmite su influencia sobre los músicos flamencos de la capilla. Igualmente lo encontramos junto a su hijo Felipe II, con quien viajará Inglaterra y extenderá su influencia a la música inglesa la segunda mitad del siglo.


Antonio de Cabezón fue el organista más importante de su mundo, y se adelantó en doscientos años a los grandes músicos de finales del barroco que hoy son universalmente reconocidos como genios de la música.


Como casi todas las expresiones artísticas, la música de entonces está muy relacionada con la iglesia. En este sentido, las grandes influencias provienen de Italia, donde otro genio está creando la música que llenará las iglesias y catedrales de la cristiandad. Se trata de Giovanni da Pallestrina (1525-1594), quien muy joven ya formaba parte del coro de la basílica de Santa María La Mayor, en Roma, de donde pasará a la Capella Giullia de la basílica de San Pedro.


Pallestrina se vería muy afectado por la reforma de Trento, pues en el concilio se determina que la multitud de voces de la textura polifonía dificulta la transmisión del mensaje religioso, convirtiendo en no canónicas la mayoría de sus composiciones. Pallesrina mostrará constantemente su disconformidad con esta intromisión, hasta el punto de dimitir de su importante puesto en la capilla vaticana.


Como consecuencia de las indicaciones de Trento de simplificar la música y subordinarla a la transmisión del mensaje textual, se están creando las condiciones para que ocurra una de las mayores revoluciones de la historia de la música.


En este sentido, a principios del siglo XVII emerge otro compositor italiano que llevará la combinación de música y texto a un nuevo estadio. Esta vez, el origen de la innovación se traslada a la pujante e innovadora república de Venecia, donde un músico natural de Cremona está perfeccionando el drama lírico de una forma única. Se trata de Claudio Monteverdi (1567-1643), que en esos años 1610, los años en que se casan los primeros Escandell nacidos en Novelda, ya es maestro del coro de la catedral de San Marcos de Venecia, donde creará sus grandes obras Vísperas de la Beata Virgen y la Selva Morale e Spirituale.


Pero su gran aportación, la obra que revolucionará para siempre el mundo de la música, la había publicado unos años antes, en 1607. Fue entonces cuando estrenó su obra Orfeo, donde la música está subordinada a resaltar y reforzar las emociones que transmite el mensaje textual, elevando el drama lírico a una nueva y maravillosa dimensión: acaba de nacer la ópera.


El éxito de público fue tan apabullador que poco unos años después, en 1637, en Venecia se construía el primero teatro de ópera del mundo. Se trata del Teatro de San Cassiano, el primer teatro que conocemos en el que se pagaba una entrada para escuchar ópera.


Con Monteverdi se culmina la transformación de la música renacentista en barroca. Ha creado es estilo nuevo que no cesará de desarrollarse durante los próximos años y que culminará un siglo después con los grandes genios del barroco tardío, como Johann Sebastian Bach, Antonio Vivaldi o Georg Friedrich Händel.


El bel canto ha llegado para quedarse, pues en él la Humanidad encontrará una nueva dimensión artística que rápidamente se extenderá entre las clases cultas, y que inundará de emociones y satisfacción a todos aquellos que hagan el pequeño esfuerzo de adentrarse en el maravilloso mundo de la música clásica.


Antonio de Cabezón, Gallarda Milanesa. https://www.youtube.com/watch?v=oypJnq0HrDQ


Giovanni de Pelestrina, Vergine Bella. https://www.youtube.com/watch?v=6SJlEQi2t40


Claudio Monteverdi: Orfeo; coro de ninfas. https://www.youtube.com/watch?v=0_kVeA1YGVY



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   ÚLTIMA MODIFICACIÓN

         28 OCTUBRE 2020

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